viernes, 28 de enero de 2011

No lo entiendo

Desde que me acuerdo, siempre me preguntan porqué mi única relación duró tan poco, y la solución es bastante sencilla. Si te gusta alguien, tienes que intentar no esconderlo, tienes que ir y decirlo, y que pase lo que tenga que pasar. Sin embargo, parece que eso ha cambiado, ahora se trata todo de un juego al que, por suerte o por desgracia, no se jugar.

¿Por qué tenemos que hacerlo? ¿Por qué tenemos que usar esas máscaras? De verdad que no lo entiendo y, si alguien lo entiende, que me lo explique. Llevo meses detrás de una mujer, pero no puedo decirle nada, y la verdad es que no me gusta eso. Pero ahora, con este juego, se trata de que esa persona sepa que te gusta y que vas a estar siempre pendiente de ella, y así esa persona pues ya empieza a sentir algo por ti, o algo así. Sin duda, eso hace que nos mostremos de una manera totalmente contraria a como realmente somos.

Pero yo se por qué no le he dicho todavía nada. Porque, por mucho que me guste, tengo miedo de perderla, me ha costado demasiado que sea mi amiga como para que, después de decírselo, deje de tener cualquier trato conmigo. Si pudiera, le diría que me gusta muchísimo, que cuando no la veo solo pienso en ella, y cuando la veo me quedo sin palabras solo admirándola. Pero claro, se me tomaría como un loco...

viernes, 21 de enero de 2011

Lo inesperado

Hoy me ha pasado algo que jamás pensé que me pasaría. Volvía de la universidad andando y, de repente, me paré, no podía seguir andando. Hasta aquí, parecería que estoy loco, pero el verdadero motivo no reside en algo tan simple. Me di cuenta de que no tenía ningún motivo para seguir adelante. Y me paré a pensarlo, a intentar poner mis ideas en orden.

Pero no saqué nada en claro. Por más que intento pensar qué es lo que me hace que no tenga nada por lo que luchar, siempre llego a un callejón sin salida. Solo llegué a por qué no tengo nada ahora mismo, y es por algo bastante simple: todo por lo que peleé o aquello que quería se desvaneció. Vivo en una constante competición con todos, incluso con aquellos que creía mis amigos, y estoy realmente harto de esto.

Quiero tranquilizarme, sentarme a pensar qué es lo que pasa a mi alrededor. Quiero vivir la vida ahora, que no se me haga demasiado tarde. Quiero enamorarme, y que la persona de la que este enamorado me corresponda. Quiero tener amigos de verdad, y no esos de conveniencia. Quiero un cambio que, por desgracia, no esta a mi alcance.

lunes, 17 de enero de 2011

Los grandes permanecen

Hoy quiero dejar atrás lo que me pasa, tanto yo, yo y más yo y pensar un poco más en las personas que me han guiado a ser como soy. Quiero recordar hoy a una persona en concreto. Hace tiempo que nos dejó, pero todavía no he sido capaz de ir a visitarle, o siquiera de pensar en él y en lo importante que fue para mi. Incluso escribiendo esto pienso que no estoy preparado, pero se lo merece.

Y eres tu, Seba, esa persona a la que quiero llegar a parecerme algún día. Incluso en los momentos más adversos tenías esa fuerza para poder separar lo que sentías de cómo tenías que estar para los demás. Recuerdo que, a pesar de esos piques con mi padre, todo lo solucionabas con una risa, o con hablar con el que lo necesitaba hasta las tantas.

Y aunque ahora mis recuerdos de él pueden que sean vagos debido al tiempo, hay algo que nunca olvidare de nuestro "Seba grande". Antes de que nos dejara, se pasó varios días pegado a mi, viendo todo lo que hacía, y apoyándome en el gesto más insignificante que tenía. Me mortificará siempre que se fuera sin poder darle un beso y un abrazo, y recordaré el momento en el que lo supe siempre con lagrimas en los ojos, tirado en la cama y pensando solamente en el que la mejor persona que he conocido nunca ya no me saludaría nunca más al llegar a casa.

Así se fue, pero no nos dejó para siempre. Todavía en cualquier cosa que hago, puedo sentirlo, puedo ver que esta conmigo, y a Dios le pido que le deje conmigo para siempre y se que lo hará, porque los grandes, siempre, permanecen.

miércoles, 12 de enero de 2011

Amistad

Los valores de hoy no son como los de antes. He sido criado en un entorno en los que tener un buen amigo era muchísimo mejor que cualquier otra cosa en el mundo, y no como ahora, que tener un amigo implica tener alguien a quien mangonear.

¿Por qué tantísima hipocresía en una amistad? Falsas promesas, mentiras...¿Qué es para la gente tener un amigo? De verdad, quiero saberlo. Porque no comprendo como puedes joder tanto a alguien que demuestra que esta a tu vera pase lo que pase. Y no se por los demás, pero el que escribe esto no es tan tonto como demuestra, y sabe perfectamente quien oculta cada cosa. Estoy demasiado escarmentado, otra más intentaré que no me la den.

martes, 11 de enero de 2011

¿Hay alguien ahí?

Hoy he querido hacer estas tres entradas para resumir un poco lo que he sentido estos días, aunque esta aclaración es más bien nula, porque podría decir sin riesgo a equivocarme que el único lector de mi blog soy yo.


"A veces es fácil sentir que eres
el único del mundo que está luchando,
que está frustrado, o insatisfecho,
o quedándose atrás.


Pero ese sentimiento es mentira.
Y si aguantas, si encuentras el coraje para
enfrentarte a todo otro día más
Algo o alguien te encontrará
y hará que las cosas mejoren.

Porque todos necesitamos
un poco de ayuda a veces.
Alguien que nos ayude
a escuchar la música del mundo.
Para recordarnos
que no siempre será así.

Que alguien está ahí fuera.
Y que ese alguien te encontrará"

Como en una película

¿Quién no ha dicho alguna vez "ojalá mi vida fuera como esta película"? Es algo que todos hemos deseado, y se resume en pasar un mal momento, pero al final y contra todo pronóstico, acabamos con la persona que amamos y vivimos felices para siempre. Y la gente cree que no viviremos eso jamás. Pese a como estoy estos días, que parece que ando menopáusico, puedo decir sin miedo a equivocarme que todos vivimos una película muy parecida, solo que escrita con distintos guiones.

¿Quién no ha tenido alguna vez un triunfo? Ya sea grande o pequeño para los ojos de cualquiera, para nosotros puede que tenga ese aire especial que no conseguiría ninguna otra cosa en ese momento.

¿Quién no ha tenido un fuerte contratiempo? Al igual que lo de antes, todo es de la importancia que nosotros le demos pero, si paramos a pensarlo, siempre hemos tenido esos momentos de debilidad en los que no veíamos a nadie alrededor, y creíamos que el mundo se nos venía encima. Eso pasa, y todos lo sabemos, pero es tanta las ganas que tenemos en ese momento de desaparecer que no vemos más allá.

¿Quién no ha sufrido un desamor? Un desengaño de este tipo marca mucho, más de lo que podamos imaginar en el mismo momento, por mucho hierro que queramos quitarle. Y todos nos hemos imaginado que estábamos caminando debajo de esa lluvia finita, que hace que el día esta gris, con una triste canción de fondo y pensando en todos aquellos momentos que podrían haber sido mejores si esa persona especial estuviera a nuestro lado.

¿Quién no ha terminado enamorado? Al final, todo acaba bien, nos enamoramos de una persona que nos corresponde, que quiere un futuro con nosotros, y la vida se vuelve de color de rosa. Es el momento que más tarda en llegar y es el que más se disfruta sin ninguna duda.

Todos vivimos en una continua película, solo tenemos que saber cuál es nuestro guión.

Hay quien no cree

Hay quien no cree en la existencia de Dios. Es más, hay gente que ni siquiera cree que exista algo superior a nosotros que nos maneje o nos guíe, llámese "karma" o cualquier otra cosa. Es algo que nunca comprendí pero que si respeté. Pero Dios me ha demostrado hoy que existe, como otras veces.

Miles de veces le pedimos a esa divinidad que nos ayude, que nos mande una señal para saber si vamos por buen camino, y después nos cabreamos porque no la hemos visto aparecer. Puede que la señal nunca sea tan evidente, pero esta SIEMPRE ahí si la pides, solo tienes que estar atento. Y a mi siempre me ha ayudado, pese a no ser tan "capillita" ni rezarle todos los días, como nos enseñan desde chicos.

Le pedí que me guiara acerca de lo que estoy viviendo últimamente, llevo una muy mala racha y quería saber si iba a cambiar a mejor y, por cruel que parezca esto, Dios me ha demostrado que no, no cambiará, y es algo que le agradezco infinitamente. No por el hecho de que no cambie, si no porque me ha demostrado que siempre esta ahí para lo que haga falta, aunque todo esté en contra, siempre estará Él.

Con esto no quiero decir que la gente tenga que creer para que la vida vaya mejor, ni mucho menos, pero desde lo que estoy viviendo, si puedo decir y pido que la gente no pierda la esperanza por mucho que cueste, porque al final vendrán mejores tiempos, por mucho que tarden en llegar.