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jueves, 12 de abril de 2012

Un mes

Estaba deseando escribir esto. Estaba deseando decir que hago un mes con ella. La verdad es que ha sido un mes genial, un mes de muchísimas emociones que culminará mañana. Un mes que me ha encantado vivir, y de los que espero repetir no solo uno más, si no todos los posibles.

En este mes he podido experimentar mil emociones: hemos estado cerca, hemos estado lejos. Nos hemos echado de menos y hemos disfrutado el uno del otro cuando nos hemos reencontrado. He podido besarla y, en cada beso, sentir como de verdad me quiere. Se ha quedado dormida en mi pecho, y me he sentido la persona más afortunada del mundo por poder sentirla cerca de mi. Lo diré siempre: ella ha cambiado mi manera de ver la vida. No soy capaz de darme cuenta de la suerte que tengo de que, entre la de gente que existe, se haya fijado en mi. Soy feliz a cada día que pasa, y todo es gracias a ella.

Y podría escribir mil cosas más, podría intentar acercarme a definir lo que siento por ella, pero son palabras que jamás harán justicia a mis sentimientos. Por eso prefiero demostrarle, día a día, lo mucho que me importa, todo lo que la quiero. Y no pasará un solo día sin que se lo diga.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Perspectiva

Desde que empecé en la facultad, aparco siempre detrás de la Universidad. Para poder entrar al edificio, pasando por un lateral, hay una barra como de aparcamiento, por la que siempre tenía que pasar por debajo. Siempre, hasta hace poco.

Y es que llegó un día, no hace mucho, en que vi que la barra no era tan alta como parecía, que la podía saltar sin problema, y así lo hago desde entonces. Es un poco como el problema del vaso medio lleno medio vacío. Es todo cuestión de como lo mires, pero también es verdad que hay mucho tema psicológico ahí. En mi caso, una gran alegría en mi ámbito personal ha hecho que la barra sea fácil de saltar, cuando antes ni siquiera lo intentaba.

Con esto no quiero decir que todos tenéis que hacer lo mismo que yo, pero las directrices las veo bastante claras. Buscad algo que os apasione y enamoraros de ello. Poned todo el amor que tengáis en esos actos que, aunque sean mínimos, os dan la vida cada día. Y así, con eso tan simple pero tan complicado, seréis capaces de saltar la barra todos los días.

lunes, 19 de marzo de 2012

Me da a mi que...

...me estoy acelerando. Me da a mi que estoy yendo demasiado rápido, pero es que el corazón se me desboca. Llevamos menos de una semana, pero cuando estoy con ella estoy tan a gusto, que es como si llevara una vida. No quiero sonar como algo que no es, porque todavía nos queda muchísimo recorrido, pero me cuesta tanto expresarme que, cuando lo hago, puede parecer lo que no es, y la verdad es que es algo que me da miedo.

En realidad, me dan miedo muchas cosas pero, de alguna manera, ese miedo se viene abajo por muchos motivos desde que está a mi lado. Es un regalo que Dios, en sus caprichosos planes, la haya puesto junto a mi, porque me ha hecho ver que no estoy solo. Me coge de la mano y me ayuda a volar, pienso en ella y se que nada puede irme mal. Es difícil explicarlo, es difícil llegar incluso a pensarlo porque llevamos muy poquito tiempo, pero lo siento en lo más profundo de mi. Ver que una persona, aparte de compartir tus ideales, de tener una manera de pensar muy parecida, quiere compartir su vida contigo, es algo que no tiene precio.

Como tampoco tiene precio, después de una semana, todo esto que siento. Las mariposas en el estómago se quedan cortas, cada vez que la veo empiezo a temblar, porque se que solo ella es capaz de tambalear mi mundo. En una sola semana he vivido cosas que, en muchos momentos, llegué a pensar que jamás viviría. Esta semana ha sido muy intensa, ha sido casi perfecta. Lo único que puedo pedirle a Dios y a ella es tener más horas, más días, más semanas como esta. Aunque ella sabe que es fácil, pues solo con tenerla a mi vera todos los momentos de cada día son especiales.

jueves, 15 de marzo de 2012

Amor

Es muy bonito estar enamorado. Yo ahora mismo lo estoy, como otra mucha gente, y la verdad es que, pese al poco tiempo, puedo decir que es exactamente como me lo había imaginado durante tanto tiempo. Es indescriptible ver como otra persona te corresponde con el mismo amor que le profesas, ver lo mucho que compartís. Sería, para mi, imposible definir lo que una mirada, una caricia o un beso me transmite.

Y es que todo, al comienzo de una relación, se ve maravilloso, pero hay que saber leer entre líneas, y en eso tengo yo un máster. Entre los momentos que estoy con ella y los que estoy pensando en ella, me gusta imaginarme cómo irá la cosa en futuro. Y es que dependiendo de cómo veas la actitud de la otra persona, puede ser muy fácil o muy difícil imaginar nada. Doy gracias a Dios de que ella es del segundo tipo, una persona con mucho amor, una persona que confía en mi igual que yo confío en ella, y es por eso que no me cuesta verle futuro a lo nuestro.

No me imagino un futuro en el que tengamos familia, una buena casa...no hace falta construir grandes sueños. Nos veo en un futuro en el que seguimos queriéndonos, en el que todo es como el primer momento. Un futuro en el que me siguen volando las mariposas en el estómago cada vez que le cojo la mano, un futuro en el que una sonrisa suya me alegre el día. Y es que todo eso es lo que yo pensaba que sería estar enamorado, pero sin ninguna duda es muchísimo mejor la práctica a la teoría. Me encanta estar enamorado, y me encanta estarlo de TI.

lunes, 12 de marzo de 2012

Retos

Soy una persona a la que, por suerte o por desgracia, se le plantean retos en el día a día. Algunos son simples, otros más complejos. De hecho, tuve una convivencia este fin de semana en la que se nos planteó un reto que "debería" ser un mundo para un Cristiano, pero yo lo vi posible. Sin embargo, creo que hasta ahora no me he enfrentado a un reto como al de ahora.

A cualquier persona le podría dedicar una frase, una gracia, una "esquinita". A cualquiera podría decirle algo que le alentara, o que le motivara cuando lo leyera, cualquiera podría hacerlo. Pero no a ella. A ella no le puedo dedicar algo que no siento, no le puedo regalar los oídos con palabras vacías, palabritas que no significan nada para mi. Es un reto difícil porque quiero darle lo mejor de mi, y eso no se consigue de manera tan simple. Pero hay un problema.

La juventud de hoy día queremos las cosas YA. Lo que sea, bueno o malo, pero YA. Es un error para muchísimas cosas, un acierto para otras. En mi caso, al menos ahora mismo, no supone problema. Se que se la frase que le tengo que decir, se que la tengo dentro de mi, lo único que he de hacer es ponerla en pie. Y es difícil porque no podría dedicarle a ella una sola frase, porque no quiero dedicarle a ella una sola frase, quiero dedicarle un texto, una historia, una vida.

Recuerdo una frase de San Agustín que dice: "Ama y haz lo que quieras". Me recuerda a ella, que es una persona que da todo por los demás, pone su corazón en su día a día, ama en cada acción. Es una persona que no tiene problemas en reprender a alguien si hace algo mal, una persona que protesta por las injusticias, pero todo desde el amor que profesa a los demás. Es una persona que me ha hecho cambiar mi modo de ver la vida, una persona muy importante para mi. Hace poco experimenté que, cuando tienes amor, cuando haces todo con amor, no importa lo que venga, porque no será malo. Ella no tiene medida en su amor, lo da a todo el mundo, da siempre el ciento por uno. Definitivamente, encontré mi frase, esa frase que se que jamás me arrepentiré de decirle, porque se que la llevará a su vida tanto o más de lo que la llevo yo. "Ama y haz lo que quieras".

jueves, 8 de marzo de 2012

Preguntas

Hace dos días decidí plantearme dos preguntas que considero vitales para mi vida: ¿Qué es lo que quiero? ¿Qué es lo que necesito? A priori, cualquiera podría resolver estas preguntas y creer que aplica la respuesta en su vida, pero para nada es así. Es algo que necesita mucho discernimiento, ya que la mayoría de las veces, la respuesta a las dos preguntas no son la misma, y eso hace dudar mucho.

Poco después de formular esas dos preguntas por Twitter, me empezó a seguir Francisco Cañadas, cura diocesano de Getafe, que me dedicó una frase que me ha esclarecido bastante en la búsqueda de esa respuesta que tanto ansío. Se dirigió a mi con palabras de San Agustín: "Ama y haz lo que quieras". ¡Cuanta razón tiene! Solo han pasado dos días de esto, pero decidí llevarlo a mi vida de una manera radical y ya he notado el cambio.

No sabía lo que me perdía. La clave está en amar todo: amar lo que hago, amar a mis hermanos, poner el corazón en cada cosa del día a día. De hecho, he sentido cosas que hacía años que no sentía. Han sido las palabras más acertadas que me han dirigido en tiempo. No conforme con esto, una persona que ahora, por suerte, es muy cercana a mi, me ha contagiado de su alegría, su entusiasmo y su positivismo, haciendo que ahora vea más claramente la luz al final del túnel. No me cansaré de darle las gracias a Dios por estos ángeles que Él va poniendo en mi camino.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Miércoles

Los Miércoles son, con diferencia, mis días favoritos. No por las clases, que suelen ser bastante aburridas, si no por la Preco. Me encanta reunirme con tanta gente que casa con mis ideales, gente con la que tengo en común mucho, y hacer vida.

Este Miércoles, sin embargo, es algo especial. Tengo muchísimas ganas de ir, de llegar y verlos a todos. Tengo ganas de felicitar a Alberto por su cumpleaños, de preguntarle a todos qué tal su semana solidaria y, a los que se quedaron aquí, como lo pasaron el Miércoles pasado. Espero esta noche con especiales ganas porque quiero verlos a todos. Aunque no todo es tan bonito como lo pintan.

Hoy Miércoles es algo más duro, al menos, para mi. Hoy voy a enfrentarme a varios "demonios", varias cosas que he ido dejando atrasadas y que no pueden aguantar más quietas. Tengo que hacerles frente y demostrar quién manda. Pero, de alguna manera, hoy no me preocupa. Hoy se que las cosas no pueden salir mal.

martes, 6 de marzo de 2012

Mucho

Hoy me faltan muchas cosas. Desde que viví esta semana, intensa, decidí escribir aquí todos los días que pudiera. Quizá porque es "lo único" que me escucha sin protestar ni poner malas caras, quizá porque no soy capaz de abrirme a otra persona. Estoy convencido de que es la segunda parte lo que falla en mi.

Pero hoy es un día raro. Siento la necesidad de hablar, de darme a otra persona, de tener a alguien al lado. Quizá me faltas tú, quizá estoy mejor solo. Mil pensamientos invaden mi mente y ninguno se queda, solo me hacen sentirme prisionero en estas cuatro paredes que forman mi habitación. Si me pusiera a escribir todo lo que estoy pensando, puede que no acabara, puede que viviera más tranquilo. Pueden pasar muchas cosas, puede no pasar nada. Eso es lo que me molesta, este tipo de "bipolaridad" que me ronda. ¿Por qué me pasa esto? Dios, ojalá lo supiera. Sin embargo, me es imposible profundizar en el problema, las redes me atrapan en una jungla de pensamientos inverosímiles. Puede incluso que mucho de lo que estoy escribiendo ni tenga sentido, pero lo siento necesario.

Tengo ganas de vosotros, tengo ganas de TI. No quiero estar más tiempo solo, quiero teneros cerca todo el tiempo, pero no puedo. Aunque una pregunta se me antoja "necesaria": ¿Con quién quiero estar? Dame la respuesta a esa pregunta, y harás que la tranquilidad reine en mi vida. Solo una palabra tuya...

lunes, 5 de marzo de 2012

De todo sale algo positivo

Hoy estoy un poco de bajón, y es por el fin de esta experiencia que Dios me ha regalado. El levantarme y no poder ver caras llenas de Él, ver personas deseosas de dar su vida... me ha entristecido. Desde luego, se que esas caras, esas personas están aquí, están dando su vida, solo que no soy testigo de ello. Sin embargo, aunque eso me ponga triste, he podido ver el lado positivo de esto.

Antes de marcharnos a la Semana Solidaria, se nos dijo "Recuerda que tu vida puede ser el único Evangelio que lean algunas personas", y por supuesto que eso es verdad. Ahora mismo, la gente me ve, habla conmigo y se da cuenta de que hay algo que tiene que cambiar en ellos. Y poco a poco me pasa en más ámbitos: en la facultad, en casa, con mis amigos... Es algo que, en cierta manera, me reconforta, aunque no es la finalidad de mi vida ni mucho menos. Seguiré dando mi vida a los demás, solo por darme a ÉL.

domingo, 4 de marzo de 2012

Semana Solidaria

Hace una semana partía hacia Málaga con un objetivo bastante claro: ayudar allí con todo mi ser. En estos casos, la cosa suele ser al contrario. Casi al bajarme del tren, mi madre me comunicaba la muerte de un familiar muy cercano, cosa que hizo que estuviera bastante apático durante el primer día. Pero es que ya, desde el primer día, todo cambió.

Iba con una idea preconcebida, pero solo bastaron pocos minutos para que me llevara la primera en la frente. Ver que gente que no conocía pedía por mi y me animaba a seguir adelante me hizo venirme arriba y dar el 101 por cien. Desde el minuto uno vi como mis niños trabajaban y aprendían, como se emocionaban, como se dejaban tocar. No estuve, por desgracia, en todos los sitios, pero se que en cada uno de ellos hubo algo especial, estuvo presente Dios de una manera que nadie podría refutar.

Recordaré para toda la vida los diez nombres que me han hecho cambiar, que han hecho que mi corazón se ensanche. Diez nombres, diez personas, diez vidas que me han enamorado: Valme, Irene, Luis, Ana, María, Ramón, Pilar, Macarena, Kike y Pablo. Me faltarán días para agradeceros lo que habéis hecho en mi, el cariño que me habéis mostrado, el cariño que habéis mostrado. El cambio que os vi dar de un día para otro y tantas cosas más que sería imposible enumerar. Mi mensaje para vosotros lo tengo bastante claro: sed luz del mundo. Amad lo que tenéis alrededor, disfrutad de cada situación en cada momento. Disfrutad de la vida, y daos a los demás. Con lo vivido esta semana, sabéis que solo podéis sacarle todo el jugo a la vida si os dais a los demás como Jesús hizo. Estoy a vuestra entera disposición para lo que necesitéis, no lo dudéis nunca.

Y permitirme que hoy cierre esta entrada con una pequeña anécdota. El jueves tuvimos que preparar una liturgia de la Palabra en el Hogar Pozo Dulce, donde estaba yo trabajando. En lo que preparábamos el altar, pude ver una frase que me hizo dejar atrás mis miedos, que me hizo dejar de dudar, dejar mis preocupaciones a un lado y darme fuerzas para dar mi vida en todo lo que haga. Con esa frase quiero terminar, esperando que a todos os de las mismas fuerzas que a mi me dio: "Persevera, continúa, y mantén los brazos en alto."

viernes, 3 de febrero de 2012

Estos días

Estos días me hacen ver quién esta conmigo y quién contra mi. Estos días me hacen ver quién me apoya de corazón, y quién lo hace tras una cortina de humo. Estos días me hacen darme cuenta de que la humanidad no esta tan perdida como parece.

Mientras mi madre, fría y por teléfono, me dijo que ella ya sabía que no me iban a dar la Erasmus, con un tono de voz parecido al que alguien pone cuando algo le da asco, mi Preco me apoyó. Igual no todos, comprendo que no todos estén mirando qué le pasa a cada uno, pero si alguno me dio su apoyo. Igual no es que se acabe el mundo si no me dan esta Erasmus, puede que mi vida siga siendo la misma, pero notar que hay gente que se preocupa por los demás me ha hecho darme cuenta que, por mucho que la gente se empeñe, algunos hacen las cosas bien, y eso me tranquiliza, y hace que me quiera unir a ellos.

domingo, 22 de enero de 2012

Y así pasan los días...

...esperando un cambio. Un cambio en un lugar de mi vida que no se dónde esta localizado. Se que hay cosas de mi vida que cambiaría, y hay otras muchas que no. Por supuesto, solo las cambiaría si yo fuera capaz de hacerlo. La verdad es que es muy difícil explicar esto, lo único que necesito es un empujón que, a pesar de saber de dónde tiene que venir, veo que nunca llega, y en parte es por mi culpa. Los que me veáis de aquí en adelante, ¡empujarme!

viernes, 30 de diciembre de 2011

Estoy muy bien

¡Estoy muy bien! ¡Estoy así de bien! Es genial estar así estos días, con el ánimo arriba, con ganas de vivir la vida, con ganas de comerte el mundo. Es genial estar así, pero yo no lo estoy.

Esta entrada es corta, no voy a hartarme de escribir ni voy a hacer una profunda reflexión al final o, al menos, no es eso lo que quiero. Solo quiero dar las gracias a esta sociedad, a esta gente que nos rodea, a todo lo que vivimos en general, por haberme hecho sentir, en el mejor intento de ser la mejor persona posible, como un despojo social, como alguien a quien nadie quiere, como esa persona apartada a la que todos miran mal y ni siquiera se compadecen de ella. Doy las gracias a Dios cada día por sentir lo que siento, por haberme hecho hasta que quiera vivir apartado de la sociedad porque siento que no soy lo suficientemente bueno para ellos. Y creerme cuando digo todo esto, pues os puedo asegurar que en este párrafo no hay ni un ápice de ironía.

lunes, 26 de diciembre de 2011

Me gustaría...

Hoy me apetece escribir. Es uno de esos días en los que Coldplay suena cuando cierro los ojos y dejo volar mi imaginación cruzando todas las fronteras que se encuentre. Son días en los que quiero escribir, quiero plasmar todas las imágenes que se me vienen a la cabeza, quizá porque me aburro, quizá porque quiero que lo sepáis.

Estos días pienso en cómo me gustaría vivir. Me gustarían muchas cosas y muy grandes, como todo el mundo, pero no es eso realmente lo que quiero. Si me paro a pensar, quiero muchísimo menos, no quiero casi nada. Querría tener una casita pequeña, a ser posible con un jardín en la parte trasera, también pequeño. Que me pille cerca de un lago o un río, retirado. Un sitio donde, en noches como la de hoy, pueda sentarme a escuchar el agua fluir y poner en orden mis pensamientos, mirando al cielo estrellado.

Me gustaría tener un trabajo, no en una gran empresa, si no en esa típica, pequeña, donde todos los trabajadores se conocen y son como una familia. Me gustaría poder aprender más sobre mi fe, sobre los que me rodean. Me gustaría tener ese sitio especial en el relajarme y que, cuando este perdido, la gente sepa que ahí puede encontrarme. Me encantaría tener en mi vida a esa persona que, con mirarme a los ojos, adivinara qué pasa por mi mente.

Me gustaría tener muchas cosas en esta vida. Tengo miles de proyectos en la mente, tengo muchísimas cosas que me gustarían pero, por desgracia, pocas se cumplirán. De hecho, no espero que se cumpla ni una de las que están aquí escritas, pero quiero dejar clara una cosa: quiero dar las gracias a todas esas personas que han hecho que, con 20 años que tengo, me vea incapaz de conseguir todos esos sueños. De verdad, sin vosotros, mi vida habría sido mejor. Muchas gracias.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Días

Hay días y días. Días en los que remontas el vuelo, ves las cosas desde otra perspectiva. Días en los que te levantas comiéndote al mundo, enérgico, con ganas de vivir. Y días en los que no quieres levantarte de la cama, porque sabrás que las cosas no pueden ir a peor.

¿Y si, en vez de un día, son semanas? ¿Y si no le ves el fondo a la botella? Me pasó lo mismo el año pasado, y conseguí mejorar en verano, pero ese buen tiempo pasó y nos situamos en Diciembre, al inicio de las peores fiestas existentes (en mi humilde opinión), y con todos los sueños rotos. ¿Que me fije unos objetivos a cumplir este año que entra? ¿Que cambie mis propósitos y coja la vida con más fuerza? Si, para que me pase lo mismo que las últimas veces.

A partir de hoy, seré un tío más egoísta, más pesimista, un tío peor, pero solo conmigo mismo. Tranquilos, que para los demás no cambiaré mi imagen. Y aunque la cambiara, se que a la mayoría no os importa.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Navidad

Llega la época del año que más me gusta. Navidad, que esta íntimamente ligada con regalos, estar con la familia, quererse...MENTIRA! Odio la Navidad, cada año que pasa me gusta menos y, conforme menos me gusta la Navidad, menos me gusta mi familia. Es así, algo que se supone que debería amar y querer, cada vez estoy dejándola más de lado y eliminándola más de mi vida.

De entrada: ¿por qué no me gusta la Navidad? Es muy sencillo. Como cristiano que soy, puedo decir con conocimiento que se ha "eliminado" el verdadero sentimiento de la Navidad. La gente solo quiere que llegue esta época para tener vacaciones, y para dar y recibir regalos como si no hubiera un mañana. ¿En serio? A todos nos gusta, pero por favor, celebremos el nacimiento de Jesús, no esperemos para celebrar el fin de año con una gran fiesta. ¡Por favor, vamos a tomarnos esto en serio! Y poniéndome ya un poco egoísta, es una fiesta CRISTIANA, lo que quiere decir que, si estamos en un estado LAICO, no todos deberían de celebrar estas fiestas y tener vacaciones, solo los que nos identificamos con esto. Así que por favor, un poco de respeto.

Y sigamos: ¿por qué odias a tu familia? Pues es bien sencillo. Vale que el ideal de familia que tengo no se identifique con el que pudiera obtener en la vida real, pero esto ya es pasarse. Unos no se hablan con otros, los otros se enfadan con los unos, todos peleados con todos y solo hay rencores, malas miradas, broncas. Llevo muchísimos años aguantando esto, y estoy cansado de ser la única persona que actúa como nexo entre todos. No pienso enfadarme con nadie, pero por supuesto que no quiero que esta sea mi familia, al menos no como la conozco ahora. Vale que sean mis padres, vale que sea mi abuela, mi tía, mi hermana, pero estoy harto de todos ellos.

Si la cosa sigue así, voy a hacer uso de la famosa frase que más usa todo el mundo, pero que yo jamás la he visto más acertada que nunca para esto: que el mundo se pare que yo me bajo.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Y ya van...

Muchas. Más de las que debieran. Y es irónico, porque si me dieran un euro por cada vez que oigo/leo un "No", sería rico, y me perseguirían y se pelearían por mi (o por mi riqueza, depende de como lo veas).

Paranoias aparte, ya no se qué más hacer. Y no por nada en especial, si no porque ya llegué a un punto en el que, pese a que esto debería ser devastador para mi (como siempre ha sido), simplemente no me importa, y no quiero que no me importe. Me estoy convirtiendo en un hombre sin sentimientos, que lo único que sabe hacer distinguir el bien del mal, e incluso en eso, a veces, se equivoca.

¿Dónde iré a parar? Por querer, ahora solo quiero que alguien me quiera, que alguien me haga tirar abajo mis esquemas y descubra, de nuevo, esas sensaciones, esos sentimientos, que a día de hoy tengo tan olvidados. ¿Es mucho pedir?

domingo, 4 de diciembre de 2011

Tengo ganas

Son la 1:36 de la mañana y hoy, de lo último que tengo ganas es de dormir. Tengo ganas de escribir, de darme a conocer, de predicar con mi vida. Tengo ganas de tenerte, de que tengas ganas. Quiero salir, enseñarte la ciudad, ir a esos sitios prohibidos cogido de tu mano. Hoy quiero hacer muchas cosas.

¿Los sueños, sueños son? No lo creo, siempre y cuando seamos realistas. "Quiero tocar las estrellas"; pues pon los pies en el suelo. Pero...¿y si las estrellas están más cerca de lo que realmente pensamos? Eso me hace pensar que, a día de hoy, estoy rodeado de estrellas, que hacen que mi día a día sea mejor nada más con pensar en ellas. Podríamos poner a la cabeza a mi madre, y acabar con mis perrillos que, cuando me ven cabizbajo, vienen a ver si me animo.

Lo cual hace que me plantee otra pregunta: si estoy rodeado de estrellas, inevitablemente debo girar alrededor de una. ¿Y cuál es esa estrella? En el plano teológico, la respuesta es totalmente firme e inamovible. En el plano personal, la cosa varía muchísimo. No se si estaréis de acuerdo conmigo, pero aquí no se puede aplicar el pensamiento heliocéntrico, sería algo como "bi-heliocéntrico", por darle una palabra. Son dos estrellas, que brillan con luz propia, y giran una alrededor de la otra de forma que, cuando una falta, la otra muere.

Esto se puede interpretar de mil maneras diferentes. Para algunas personas, ahora mismo, su "estrella" es ese tal Justin Bieber. Yo prefiero verlo como esa pareja de ancianos que llevan toda la vida juntos y que cuando, por desgracia, uno de ellos fallece, el otro solo quiere reunirse con él lo antes posible. Por eso esta decisión es tan difícil, no podemos equivocarnos. Sin embargo, este modelo viene con una batería de tests, lo que nos permite probar qué estrella es la que mejor encaja con nosotros. Lo cual nos lleva a otro problema: ¿es realmente necesario probar?

Aquí también tengo una respuesta sencilla: no, para nada es necesario. Es más, ni siquiera se recomienda. Hay otros métodos menos dolorosos para averiguar cuál es la estrella que mejor se acopla a ti. Lo que me lleva a la siguiente conclusión: creo que ya te he encontrado, pero no se si tu de verdad me buscabas a mi. Es más, ni siquiera se si buscabas o si esperabas encontrar, pero estoy aquí y tengo pocas ganas de irme, sino de empezar a dar vueltas como un loco. Acércate, hagamos cosas juntos: riamos, lloremos, saltemos. Divirtámonos como nunca y vivamos como siempre hemos querido. ¿Y porqué nos cuentas esto? Os lo dije, hoy tengo ganas de todo menos de dormir.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Navidad

Tarde gris de Noviembre en la que llevé a mi hermana a casa de su novio. Hablábamos de muchas cosas, de cómo es la vida de caprichosa, que nos da cosas y nos las quita sin que a nosotros nos de tiempo de nada. Y de esa multitud de cosa salió el tema de la Navidad. Es pronto para hablar de ello pero, si se esta poniendo ya el alumbrado de Navidad, ¿porque no puedo hablar yo de ello?

Ella afirmaba que la Navidad es un periodo para estar feliz, con la familia, disfrutando todos juntos de esos días en los que se celebra el nacimiento de Jesús, dejando atrás todos los problemas que pudiesen existir. No podía estar más de acuerdo con ella. Sin embargo, también me comentaba que ella quiere vivir eso desde ya, ya que ve que sus amigos lo hacen pero, por contra, nosotros no. Ahí me negaba rotundamente. Y es que ella sabe cómo es la vida aquí, sabe que no somos una familia normal, que no podemos hacer eso, pero sigue intentándolo.

Sin ella saberlo, la admiro por eso, por no perder nunca ese horizonte que es el disfrutar de la familia en lo cotidiano, que hará que pueda tener una vida plena el día de mañana. Pero siento desilusionarte, corazón: nuestra vida, en este momento, no esta hecha para vivirla como se debe, sino como se puede. Con esto no quiero quitarte la ilusión, solo quiero que pongas lo pies en la tierra y sepas que es lo que jamás debes hacer. Y el día de mañana estaré encantado de invitarte a mi mesa el día de Navidad y que compartamos esos momentos como familia que a día de hoy no podemos tener.

Señales

Últimamente estoy mucho más...místico, por decirlo de alguna manera. Veo señales de Dios donde seguramente sea todo mi imaginación. Si enciendo la radio y en todas las emisoras suena una canción de amor, pienso que estaré contigo toda la vida. Si llego a la facultad y me entero de que hay un 80% de probabilidad de que no me den la Erasmus, pienso que tengo tarea aquí que Dios quiere que cumpla.

Y es que me hacía mucha ilusión irme fuera un año, despejarme de todo, quedarme con lo que realmente importa y estudiar. Quería un año de "relax" dentro de lo que supone salir de Erasmus. Y resulta que, tanto que yo lo quería, todo será humo. Mi hermana hoy se reirá de mi por no irme, pero yo veré más allá. Veré que ella realmente no quiere estar un año sin su hermano. Veré que me quedan cosas que hacer aquí antes de irme fuera.

Y si últimamente tengo los sentidos más puestos en esas señales, es porque Tu quieres algo, y vas a hacer que se cumpla bastante pronto. Lo único que puedo hacer es pedir que sea algo bueno y, eso si, darte las gracias por lo que me traigas. No hará falta nada más.